martes, 18 de marzo de 2014

VOCES Y MIRADAS ACERCA DE LA LITERATURA Y LA CULTURA INFANTIL Y JUVENIL



SOBRE EL BLOG



(…) tomando en cuenta
la encrucijada que expone al estar atravesado
por diversas miradas que lo constituyen
y que lo hacen así, incómodo e inmanejable (…)



M. A. Díaz Rönner




Sobre los niños, excepción hecha de la Childlore, quienes hablan son los adultos; es decir que la historia y la cultura de la infancia es fundamentalmente la representación adulta de representados niños que se cristaliza en distintas esferas, organismos y políticas (1) con sus respectivos discursos. Y lo que caracterizaría a los procesos de representación es su opacidad, su no transparencia, su impureza, su hibridez (2), rasgos que se potencian en la expresión artística.



Y aunque a veces por alguna grieta, los adolescentes y jóvenes se hacen oír con voz propia, las llamadas literatura y cultura infantil y juvenil son, sobre todo, “para” niños y jóvenes, por lo que la representación que se tiene de los receptores y de lo que es “adecuado” para ellos marca fuertemente los productos culturales que les están destinados.

A lo anterior se agrega la presencia de actores cada vez más diferenciados en el campo de la LIJ: escritores, ilustradores, editores, críticos, libreros, mediadores diversos, participando desde el estado y el mercado, instituciones y formaciones. Variadas voces y miradas.

Esos son algunos de los factores que tensionan el objeto LIJ, “incómodo e inmanejable” por su carácter de híbrido cultural, territorio de cruce que requiere saberes múltiples entre los que tienen un lugar indudable los saberes sobre la infancia y adolescencia, la literatura y el arte, en su entramado con la historia, la filosofía, sociología, etnografía, entre otros. Porque es pertinente desmontar miradas estereotipadas, convencionales, sobre los chicos y jóvenes, hacer evidente la opacidad de la literatura y otros productos culturales, instalar preguntas y proponer abordajes desde distintas disciplinas.

Este blog pretende recoger esa diversidad sobre la literatura, tanto la que desde hace siglos se vincula con la infancia y sigue vigente en sus versiones y adaptaciones, es decir los clásicos, como las nuevas tendencias, desde la reflexión crítica y la experiencia estética de diferentes artes.

miércoles, 5 de marzo de 2014

Sobre LA CRÍTICA



(…) parte de una conversación
sobre un hecho literario.


M. Carranza



A comienzos de los ´80, Graciela Montes identificaba la actividad crítica como un elemento constitutivo del campo de la LIJ:




Cuestionada en su legitimidad por una parte importante de la crítica, abordada a veces tangencialmente, objeto otras de comentarios impresionistas y de juicios superficiales, la LI se perfilaba hasta hace pocos años como una entidad literaria menor, borrosa y un poco inasible. (1981: 1)     

Cuestionamientos, comentarios, juicios sin mucho fundamento pueden seguir encontrándose, pero también hay otras posibilidades. La afirmación del epígrafe orienta en ese sentido al plantear un lugar en el circuito comunicacional, una actitud y un objeto para la crítica literaria.

El lugar se propone como doble: entre el autor y la obra y , en el caso de la LIJ, entre la obra y el adulto mediador, quien suele ser el que elige qué leerán los chicos. En palabras de Maite Alvarado, la lectura del crítico


devuelve a la producción literaria una imagen distanciada de sí misma, una imagen extrañada que, como todo extrañamiento, desnuda automatismos y permite transformarlos. (…) es una actividad reflexiva que complementa la actividad creativa propia del arte y la literatura. (2000: 207)




También hacia el receptor/mediador, su tarea es una invitación a “desnudarse de rutinas de lectura y así dejarse sorprender, invadir por ese objeto artístico” (Carranza, 2010), porque el crítico mismo lo ha hecho antes.

En esta “conversación entre lectores”, donde la del crítico, si bien avalada por la teoría y la pasión, es una lectura más, surgen diferencias, discusiones, acuerdos: se construye conocimiento.

Conocimiento sobre ese objeto “un poco inasible” por su carácter de híbrido cultural, territorio de cruce que requiere saberes múltiples entre los que tienen un lugar primordial los saberes sobre la infancia y adolescencia, ya que la representación del destinatario está en la base de cada obra y también de la crítica.



Montes, Graciela. (1981) “Estudio preliminar”. En Literatura infantil. Antología.Selección de Amelia Hannois. Buenos Aires, Centro Editor de América Latina, Biblioteca Básica Universal.

Alvarado, Maite. "La crítica de literatura infantil en Argentina". En: Memoria
27º Congreso Internacional del IBBY de Literatura Infantil y Juvenil. Cartagena de Indias, Colombia, 18 al 22 de setiembre de 2000.

Carranza, Marcela. Enhttp://www.imaginaria.com.ar/2011/06/sobre-arboles-sin-jirafas-y-maquinas-de-bano-cuestiones-sobre-la-critica-en-el-sistema-de-libros-para-ninos/

martes, 4 de marzo de 2014

* La crítica en los medios especializados




Cuando se habla de crítica literaria podemos referirnos tanto al cuerpo de conocimientos constituidos en una institución, por ejemplo la universidad, como a la actividad cultural que se da en formaciones, como las revistas. En el caso de las revistas literarias, publicadas on line o en papel, la crítica suele expresarse en forma de artículos y reseñas críticas.

    En la primera mitad de los ´90, nació en nuestro país La Mancha. Papeles de literatura infantil y juvenil. Inicialmente dirigida por un grupo de prestigiosos escritores, entre ellos, G. Montes, G. Cabal, L. Devetach, G. Roldán, E. Wolf., manifestaba así sus objetivos en el Editorial del primer número:
Seriamente nos proponemos explorar en las prácticas de la escritura. Buscar un perfil más amplio a nuestro quehacer instalándolo definitivamente en el terreno de la cultura en general. Volver una y otra vez sobre lo 'infantil' y sus probables condicionamientos. Reflexionar sobre las leyes del mercado y la responsabilidad que nos toca. Abrirnos a temas no estrictamente literarios pero vinculados con lo nuestro, como son los medios de comunicación y los nuevos soportes que la tecnología ofrece a los escritores. Recomendar libros, intercambiar, informar. Provocar opiniones y reproducir ideas de quienes, ahora o antes, aquí o en el extranjero reflexionaron sobre estos asuntos. También publicar textos de ficción cuya lectura creemos bueno alentar. Y otras cosas que se nos vayan ocurriendo.
La Mancha siguió apareciendo con otro consejo directivo formado por especialistas reconocidos en el campo LIJ desde el octavo número hasta el veinte (diciembre de 2006).
La revista on line Imaginaria reseña el contenido de las primeras siete ediciones en http://www.imaginaria.com.ar/19/6/la-mancha.htm y, a partir de 2007, se estableció entre   ambas publicaciones un recorrido de estrecha colaboración.
***
Ya hemos citado en varias ocasiones a Imaginaria, revista argentina especializada en LIJ. En su sección Lecturas incluye artículos críticos y reportajes, mientras que en Reseñas de libros y Libros recomendados ofrece lecturas de especialistas que procuran colaborar en la selección de material a la que se enfrentan los mediadores.
Otras publicaciones:

http://revistababar.com/wp/

                       

http://www.cuatrogatos.org/
 

* ¿Puede la crítica cumplir algún papel dentro del sistema de los libros para niños?



Para responder a esa pregunta, la especialista Marcela Carranza en su ponencia en el I Congreso Iberoamericano de Lengua y Literatura Infantil y Juvenil realizado en Santiago de Chile en 2010 vincula la actitud del crítico con la del humorista en tanto “lúdica y a la vez ávida de conocimiento, reflexiva y cuestionadora”, y por lo tanto capaz de aportar, no imponer, un punto de vista diferente del convencional.

El texto completo se puede leer en

http://www.imaginaria.com.ar/2011/06/sobre-arboles-sin-jirafas-y-maquinas-de-bano-cuestiones-sobre-la-critica-en-el-sistema-de-libros-para-ninos/

lunes, 3 de marzo de 2014

* Acerca de la crítica en la LIJ








En Hacia una literatura sin adjetivos (2009, Comunicarte), María Teresa Andruetto afirma que la literatura es una construcción social en la que la crítica tiene un papel irrenunciable. Una crítica “débil” por la escasa cantidad de agentes que la desarrollan, por su actitud frente al avance de la publicidad y el mercado, y por el reducido espacio en los medios de comunicación difícilmente oriente a los mediadores hacia libros de calidad literaria y estética.


    Porque la literatura de un país no se hace sólo con escritores, sino también con investigadores,    formadores y críticos y se hace sobre todo con lectores que dialogando con las obras ya escritas, van construyendo obra hacia el futuro. Se trata de una construcción social, que tiene que ver con entender la literatura de un país como la inmensa tarea de una sociedad que escribiendo, estudiando, cuestionando, difundiendo, leyendo o ignorando lo escrito va haciendo la obra de todos.



El texto anterior forma parte de la conferencia que da título al libro, y también se publicó en
 http://www.imaginaria.com.ar/2008/11/hacia-una-literatura-sin-adjetivos/


 Sus reflexiones teóricas tienen coherente continuidad en La lectura, otra revolución (2015, FCE), donde se reúnen doce textos presentados en simposios y congresos en los últimos años. Entre ellos, el leído al recibir el premio Andersen y el de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires de 2010, año del Bicentenario. Puede consultarse este último  en: http://portal.educ.ar/debates/protagonistas/arte-cultura/maria-teresa-anduetto-la-lectu.php  

* Desde los niños: Fanny y Alexander






Bergman elige la perspectiva del niño protagonista para narrar un periodo crítico de la vida de una familia de la alta burguesía sueca dedicada al teatro en los comienzos del s. XX . Esto le permite preguntarse junto con Alexander sobre problemas de los que se suele excluir a los chicos, como si les fueran ajenos, en muchos de los productos culturales vinculados con la infancia. El nacimiento y la muerte, los diferentes vínculos familiares, la figura del padre y la existencia de Dios aparecen mediados por el arte. Obviamente el teatro, pero también la literatura, las pinturas y esculturas que forman parte de la casa de la abuela Ekdahl, los títeres del anticuario Jacobi, la linterna mágica que maravilla a los niños de la familia ofrecen aproximaciones a los planteos sobre la realidad, la ficción y la representación.

* Títeres y Mozart: La flauta mágica, por el Grupo Babel Teatro





 
 

Los títeres parecen pertenecer al mundo de los chicos por su cercanía a los juguetes. Juguetes que, en este caso, cobran vida en un escenario y encarnan la historia de un joven príncipe que debe superar difíciles pruebas para rescatar a la princesa; hay elementos mágicos, la flauta del título y unas campanillas que recibe el cómico compañero del héroe, hay hadas, un sabio, una serpiente y otros malignos enemigos. Podría ser un “cuento de hadas”, pero es el argumento de la ópera que escribieron

E. Schikaneder y W. A. Mozart en 1791.

Esta adaptación de La flauta mágica, hecha por el Grupo Babel, suma a la música y canciones en el idioma original diálogos que, con humor y dramatismo, recuperan la trama. Además la belleza de las marionetas y los juegos con las luces y los objetos envuelven a los espectadores, pequeños y grandes, quienes terminada la función pueden seguir tarareando algún fragmento, comentando la valentía del héroe o preguntándose por qué Sarastro tomó como prisionera a la princesa y la Reina de la Noche, su madre, es una araña.

Conviene estar atento a la cartelera porteña para poder disfrutarla.