domingo, 2 de marzo de 2014

* Infancia e historia. Destrucción de la experiencia y origen de la historia. G. Agamben




El filósofo italiano cruza saberes del campo de la estética, literatura, lingüística, psicología, historia y política en una teoría de la infancia. En un recorrido que va desde la Antigüedad hasta nuestros días aparecen algunas cuestiones fundamentales en el pensamiento contemporáneo: naturaleza y cultura, experiencia y lenguaje, deseo y necesidad, el yo y el inconsciente.

Tres de los ensayos del libro se refieren más expresamente a la infancia. El primero y que da nombre al volumen, el segundo, ”El país de los juguetes. Reflexiones sobre la historia y el juego”, y “Fábula e historia. Consideraciones sobre el pesebre”.

Resultan medulares esta afirmación y las preguntas que genera

una teoría de la experiencia solamente podría ser (…) una teoría de la in-fancia, y su problema central debería formularse así: ¿existe algo que sea una in-fancia del hombre?¿Cómo es posible la in-fancia en tanto que hecho humano? Y si es posible, ¿cuál es su lugar?




 
Agamben, Giorgio (2007). Infancia e historia. Destrucción de la experiencia y origen de la historia. Traducción de Silvio Mattoni. Buenos Aires. Adriana Hidalgo editora.

* Sobre el humor

En sus diferentes variantes, el humor tiene la posibilidad de subvertir normas, suspender al menos momentáneamente el orden establecido y plantear otro, el carnavalesco, según Bajtín. Su expresión más audaz, el humor negro, se enfrenta con los valores considerados sagrados e, incluso, con lo que resulta intolerable: la muerte, el mal, el dolor, la crueldad, la estupidez.

Sus raíces se hunden en la cultura cómica popular y atraviesan todos los géneros. Y la LIJ no es excepción; también en ella las obras y autores que se apartan de lo convencional para cuestionarlo eligen el humor que quiebra las reglas de lo adecuado para los chicos, tanto en el contenido como en los aspectos formales y estéticos.




La melancólica muerte del Chico Ostra, Tim Burton


Más conocido como director y productor cinematográfico, Burton escribió e ilustró los 23 poemas que componen este libro. Con un humor negro, no exento de cierta ternura hacia sus extraños personajes, aborda sacrílegamente el amor paternal y maternal, el de pareja, la aceptación de la diferencia, el dolor y la muerte. No solo trastoca las convenciones de la LIJ en cuanto a los contenidos, también lo hace desde la estética de la ilustración que remite al estilo de sus películas animadas.
La edición de Anagrama, con traducción versificada en español hecha por Francisco Segovia, ofrece los poemas en inglés en las páginas finales.
Burton, Tim. (2000) La melancólica muerte del Chico Ostra. Traducción F. Segovia. Barcelona, Editorial Anagrama.



* Sobre historietas





La antropóloga francesa Michele Petit ha investigado el papel de la lectura en la construcción de la identidad personal, particularmente en contextos de crisis. En su autobiografía como lectora, Una infancia en el país de los libros (México-Barcelona. Editorial Océano, Colección Travesía), narra su experiencia con el género historieta en la Europa de posguerra. Leyéndola podemos preguntarnos si en otros lugares y épocas se repite esta vivencia.
(…) Durante años corrí cada martes a comprar Spirou y cada miércoles Tintin. Pocas veces he vuelto a sentir en la lectura la plenitud que experimentaba en esos momentos.
(A los ocho o nueve años) Las imágenes me llenaban, me envolvían. Hoy en día me impacta el contraste entre esos héroes bien delimitados por una línea, que se destacan del entorno, junto a los que pasé esas horas deliciosas, y las criaturas transparentes , inacabadas, que hasta los treinta y tantos años se aparecieron en mis sueños y me representaban. Tal vez estaba en busca de un trazo (…) Lo cierto es que durante mucho tiempo el texto fue para mí solo un complemento de las imágenes, y éstas eran las que me gustaban. Pero la presencia de las palabras (esos pequeños fiadores) no me era desagradable puesto que permanecían en su lugar, no invadían la página, incluso contribuían a un ritmo, una vivacidad, o un equilibrio.
Lo que también me emocionaba era la yuxtaposición, el conjunto de las viñetas. El dibujo animado o la película, que dan la ilusión de la vida, al igual que ésta seguían su propio curso. Como el agua de Fantasía que el pobre Mickey, aprendiz de brujo totalmente rebasado, trata sin fin de reducir.
En el cine no era posible retener nada. Si acaso podía regresar y comprobar de nuevo que apenas se entrevía una imagen, escapaba a otra parte. Sabe Dios a dónde. Mientras que con las historietas lo que estaba allí era la vida misma, o casi, su sucesión de instantes. Yo podía agarrarlos entre mis manos. Lo único que se me escapaba eran los cortes de la intriga, ese repentino detenerse en un grito, una puerta abierta, un peligro anunciado. Leía lo más lento que podía, deteniéndome en cada imagen, observando en ella los detalles, para diferir el momento en el que sólo quedaría esa espera infinita, hasta la semana siguiente.
(…) Desde luego, yo sabía que (mis héroes) estaban hechos de papel, no creía en ellos realmente. Pero para mí era vital mantenerme en una región donde ilusión y realidad no estaban bien definidas.
Las historietas representaban la eternidad misma. Sobre todo porque mis álbumes me ofrecían peripecias sin fin. No me imaginaba que la oleada de las series que me gustaban pudiera detenerse algún día, que una obra tuviera un número limitado de títulos.
(2008: 42 y 51-53)

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¿Por qué ese nombre que las empequeñece? ¿Por qué quedan relegadas a un rincón de las publicaciones de los diarios o al formato de revista? ¿Por qué si son leídas con pasión por los chicos y adolescentes entran en la escuela como de contrabando?
El nombre y lugar material y simbólico de las historietas las vinculan con los márgenes de la literatura, de la cultura letrada. Sin embargo la complejidad de su lenguaje mixto y la calidad de los guionistas y dibujantes, especialmente de nuestro país, ha merecido la atención de editoriales llamadas independientes. Con estilos diferentes, las colecciones Cuadriños, de Pequeño editor, y Factor fantasía, de Pictus, por ejemplo, están dedicadas a las historietas. Letra Impresa elige cuentos de los autores clásicos de los géneros policial y de terror que son adaptados por historietistas en la colección Cuentos con historieta


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El Movimiento para la Difusión de la Historieta Infantil, La Banda Dibujada, promueve de diferentes modos este género. Además de otorgar premios, dar charlas y talleres en colegios, ofrece El Fascinante Mundo de la Historieta, un material para los docentes hecho por quienes saben del tema.

La presentación de este material se halla en: https://sites.google.com/site/bandadibujada/el-fascinante-mundo-de-la-historieta

* Sobre poesía





Jorge Luján: poesía para chicos, y algo más



“Las palabras son alimentos sutiles, a veces dulces, a veces ácidos.
También son tentadoras: pueden hacernos perder un paraíso, o regalarnos otro.”
                                                                                                                    Palabras manzana 2003

Así se define el poeta, al definir el objeto con que trabaja. Desde la materialidad de la letra que se dibuja en el papel hasta la complejidad sintáctica de una “Tarde de invierno”, pasando por el aprovechamiento de la convención del alfabeto (¿o del SMS?) que hace del poema un mensaje “cifrado”. En cada caso, el lector es tentado, desafiado, con la promesa y el riego que implica.


   



LAGO

Una O que se cayó del CIEL
 





para reBK
C que T duL
S Bso D Fcto que no muR
No Tmas
—que hiR más lo que no toK—,
y Dja que yo suÑ
y yRR
en el Pqueño muLL D tu boK







Estos poemas piden una relectura que desautomatiza la mirada, re-crea el texto, y es parte del juego, no solo para el receptor: “Tarde de invierno” tiene diferentes versiones, sin cambiar una sola letra, en las varias ediciones en papel y en animación.



Tarde de invierno

Juega mi dedo en el vidrio empañado y
dibuja una luna y dentro de ella a mi madre que
viene por la calle y cabe justo en el dibujo que voy
agrandando a medida que se va acercando hasta
darme este abrazo que cabe exactamente detrás
del vidrio del portarretrato.





Como artista múltiple, Jorge Luján también presenta sus poemas en espectáculos donde une palabras, sonidos e imagen. Aquí con una de las ilustradoras de sus libros, Isol: http://www.youtube.com/watch?v=Z75z2AVpio8

Para ubicar la obra de Luján en el contexto de las tendencias actuales de la poesía para chicos, conviene leer el artículo de la profesora y magister Cecilia Bajour: http://www.imaginaria.com.ar/2013/09/nadar-en-aguas-inquietas-una-aproximacion-a-la-poesia-infantil-de-hoy/

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Colección Los morochitos, Ed. Colihue


  Como dice el epígrafe de la sección, lo “nuevo” no es solo lo que se acaba de hacer. Esta colección de pequeños libros integra textos que ni han sido recientemente escritos ni son, en principio, para chicos con otros de escritores e ilustradores reconocidos en el campo de la LIJ argentina de las últimas décadas. La mirada y decir poéticos propician el fenómeno crossover.
  Los textos breves se desgranan en las páginas ilustradas en blanco y negro y se recuperan en forma de poema en la página final. La pausa que supone dar vuelta hoja otorga cierta autonomía a cada imagen y texto,  da la posibilidad de quedarse,  leer y releer, observar y gustar.   
  Algunos títulos publicados bajo la dirección de Devetach y Roldán son:

Vi un árbol. Mercedes Mainero y Gustavo Roldán (h).
Problema de sauce llorón. Laura Devetach y Juan Manuel Lima.  
Estaba la paloma blanca. Pedro Orgambide y Myriam Holgado.
Dos venaditos. Nicolás Guillén y Juan Manuel Lima.
Las preguntas. Pablo Neruda y Gustavo Roldán (h). 
Ay, señora, mi vecina. Nicolás Guillén y Carmen Pérez. 
Greguerías. Ramón Gómez de la Serna y Raúl Ponce. 
Érase una vez. José Agustín Goytisolo y Crist. 
La plaza tiene una torre. Antonio Machado y Eleonora Arroyo. 
Historia de amor. Laura Devetach y Claudia Legnazzi. 


* Los clásicos en imágenes








El pasaje de una obra literaria a otros lenguajes artísticos supone modificaciones que tienen que ver con los códigos propios de las diferentes disciplinas, ¿solamente?


Junto al fuego, un narrador: El cuentacuentos, Jim Henson

La serie británica producida en 1987 por el creador de “Plaza Sésamo” y “El Show de los Muppets” recrea una escena de narración oral que enmarca cada una de las historias encarnadas por actores y títeres.

Lo tradicional (el anciano que junto al fuego narra cuentos a su perro e interpela al público detrás de la pantalla) y lo moderno (las técnicas audiovisuales y de animación) se unen para acercar relatos no tan conocidos del folklore europeo, especialmente del ruso y germano.

Resulta interesante una versión bastante diferente de las más divulgadas de “Cenicienta”, en el episodio titulado “Harapienta” (o “Andrajosa“, dependiendo de la traducción), que no omite el horror del incesto casi consumado, matizado con los ridículos personajes de las hermanas malas. Prueba de que se puede filmar con un criterio diferente del de los estudios Disney.
El capítulo citado se ve en:https://www.youtube.com/watch?v=UtO7maAzI-s




Sin palabras: Cuentos silenciosos, B. Lacombe












Con la técnica del pop-up book, el ilustrador Benjamin Lacombe presenta una personal selección y lectura de los clásicos, que en la edición francesa refuerza su vinculación con la infancia al usar como título del libro la tradicional fórmula “Il était une fois…” .



Solo hay palabras escritas en los paratextos, luego la elocuencia  de las imágenes tridimensionales. Una escena por cada una de las ocho historias. Pulgarcita, Pinocho, los amantes mariposa, Caperucita, Alicia, Barbazul, la Bella Durmiente y Peter Pan emergen de las páginas, se esconden, invitan a participar con la mirada y recobrar, conocer o reinventar sus aventuras.

Hay un video de presentación para la edición francesa en:
http://www.youtube.com/watch?v=ZZl8FrujhhM

Y en español en:

http://www.youtube.com/watch?v=4p7GdEoL8oQ

* Blancanieves: Enigmas y desconciertos del cuento popular . M. Carranza



En este artículo crítico, la especialista en literatura infantil Marcela Carranza no solo analiza los contenidos y estilo populares conservados por los hermanos Grimm en uno de los más famosos cuentos de su recopilación de 1812, sino que los contrasta con dos textos actuales que retoman la historia de Blancanieves: la versión de Josephine Poole ilustrada por Ángela Barret y la reescritura que hace N. Gaiman en “Nieve, cristal, manzanas”.

Adaptación, versión, reescritura, ¿en qué se distinguen del texto del que parten? ¿De qué manera influye en ellas la concepción que el autor tiene acerca del lector, del género y cultura en que se inscriben?

Para leer el artículo completo: http://www.imaginaria.com.ar/2013/12/blancanieves-enigmas-y-desconciertos-del-cuento-popular/#more-16914

De la misma autora, sobre la adaptación en la LIJ: http://www.imaginaria.com.ar/2012/05/los-clasicos-infantiles-esos-inadaptados-de-siempre-algunas-cuestiones-sobre-la-adaptacion-en-la-literatura-infantil/

* Por qué leer los clásicos,Í. Calvino. (O "una que sepamos todos")




¿Quién no conoce, o cree conocer, a Caperucita Roja o las extrañas peripecias de Alicia bajo tierra o tras el espejo? ¿Son personajes clásicos o son populares?

¿Por qué aún se narran sus aventuras, siguen publicándose, se vuelven a ilustrar y filmar?

Aunque no se refiera explícitamente a los libros de la infancia, el texto de Ítalo Calvino es una reflexión que ayuda a pensar el lugar de ciertas historias que parecen indispensables en la nuestra cultura. Y puede ponerse en diálogo con el concepto de construcción del canon LIJ, tal como lo hace M. A. Díaz Rönner en “El canon literario en la esfera pública”.
El texto de Calvino se encuentra en: https://www5.uva.es/guia_docente/uploads/2013/.../Documento4.pdf


El capítulo citado de Díaz Rönnner pertenece a La aldea literaria de los niños. Problemas, ambigüedades, paradojas. Editorial Comunicarte, Córdoba, Argentina, 2011. 
También en:
http://www.imaginaria.com.ar/2012/07/la-aldea-articulos/#