SOBRE EL BLOG
(…) tomando en cuenta
la encrucijada que expone al estar atravesado
por diversas miradas que lo constituyen
y que lo hacen así, incómodo e inmanejable (…)
M. A. Díaz Rönner
Sobre los niños, excepción hecha de la Childlore, quienes hablan son los adultos; es decir que la historia y la cultura de la infancia es fundamentalmente “la representación ‘adulta’ de representados ’niños’ que se cristaliza en distintas esferas, organismos y políticas” (1) con sus respectivos discursos. Y “lo que caracterizaría a los procesos de representación es su opacidad, su no transparencia, su impureza, su hibridez” (2), rasgos que se potencian en la expresión artística.
Y aunque a veces por alguna grieta, los adolescentes y jóvenes se hacen oír con voz propia, las llamadas literatura y cultura infantil y juvenil son, sobre todo, “para” niños y jóvenes, por lo que la representación que se tiene de los receptores y de lo que es “adecuado” para ellos marca fuertemente los productos culturales que les están destinados.
A lo anterior se agrega la presencia de actores cada vez más diferenciados en el campo de la LIJ: escritores, ilustradores, editores, críticos, libreros, mediadores diversos, participando desde el estado y el mercado, instituciones y formaciones. Variadas voces y miradas.
Esos son algunos de los factores que tensionan el objeto LIJ, “incómodo e inmanejable” por su carácter de híbrido cultural, territorio de cruce que requiere saberes múltiples entre los que tienen un lugar indudable los saberes sobre la infancia y adolescencia, la literatura y el arte, en su entramado con la historia, la filosofía, sociología, etnografía, entre otros. Porque es pertinente desmontar miradas estereotipadas, convencionales, sobre los chicos y jóvenes, hacer evidente la opacidad de la literatura y otros productos culturales, instalar preguntas y proponer abordajes desde distintas disciplinas.
Este blog pretende recoger esa diversidad sobre la literatura, tanto la que desde hace siglos se vincula con la infancia y sigue vigente en sus versiones y adaptaciones, es decir los clásicos, como las nuevas tendencias, desde la reflexión crítica y la experiencia estética de diferentes artes.
